relatos

TIA MISERIA
No tenía sobrinos, sin embargo todos la llamaban tía miseria, la Hija bastarda del hambre y la explotación.
Vivía en una pequeña aldea, su hogar, una vivienda pobre y ruinosa adornada por un árido paisaje desgastado por el tiempo, en un lugar alejado de la mano de dios.
Resistía a duras penas , gracias a la caridad de algunos de sus vecinos .Pese a su poca suerte, la humildad era un adjetivo que perfectamente la calificaba.Tia miseria contaba con una innumerable lista de amistades en su entorno : con sus hermanas , Pobreza y Desesperación vivió situaciones de constante aflicción ,y continuo tormento ,con sus mejor amigas Mendicidad y Delincuencia aprendió a arrastrarse , a burlar todo lo establecido y buscarse la vida malviviendo, con su compañera drogadicción conoció la dependencia ,el vicio ,y con su vecina soledad comprendió lo que es estar aislada del resto del mundo.
Una fría noche de invierno, tía Miseria cocinaba en su pequeño fogón un caldo con algunas verduras que uno de sus vecinos amablemente le había dado , cuando de pronto ,alguien llamó a su puerta , apresurada ,se acercó y preguntó , -¿quien es? . Una voz ronca y profunda respondió – soy yo, vengo a buscarte. Tía mísera abrió, y tras la puerta se encontraba un ser de rostro oscuro con el cuerpo cubierto por una gran manta negra, y en su mano temblorosa, una guadaña. Se quien eres y el propósito de tu visita –dijo con voz entrecortada Tía Miseria, pero antes de llevarme contigo permíteme invitarte a tomar un caldo. añadió.La muerte aceptó el trato .
Mientras cenaban, tía miseria comenzó a intercambiar anécdotas y vivencias con la muerte, ambas rapidamente conectaron.
Tras la cena, tía miseria propuso a la muerte tomar el postre, para ello la llevo a la pequeña huerta que había detrás de su casa .Ves esa higuera?-le dijo –da los mejores higos que puedes encontrar por aquí, yo estoy ya muy mayor y no puedo subirme, podrías hacerlo tu? Cuando la muerte posó sus pies sobre una rama, tía miseria le dio un empujón y como si de una planta carnívora se tratase la higuera engulló a la muerte.
Pasaron los días, los meses, los años en cambio las vidas no daban pasado, la muerte había sido burlada, la gente sin muerte no encontraba sentido a la vida y se desesperaba, los intentos fallidos de suicidio fueron la gota que colmó el vaso. Una mañana individuos venidos de todos los puntos cardinales de la tierra se reunieron frente a la casa de tía miserias reclamándole que liberara a la muerte para así por fin, de una vez por todas, poder descansar en paz .Tía Miseria hizo lo que la multitud reclamaba y por fin la muerte pudo dar ese ansiado sentido a la vida.
Dicen las gentes del lugar, que desde aquel día, la muerte y tía miserias siempre caminan juntas y cogidas de la mano .Como si de dos enamorados se tratase.